
Río Sonora vuelve a la agenda de la ONU: persisten contaminación, daños a la salud y falta de transparencia
Por Ileana Bernal de la R.
A más de 12 años del derrame tóxico de 2014, el Río Sonora vuelve a quedar bajo la lupa internacional, ya que el informe final del relator especial de Naciones Unidas sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, Marcos Orellana, advierte que persisten la exposición de las comunidades a metales pesados, las deficiencias en atención a la salud y la falta de transparencia y participación de los habitantes en las decisiones para atender el problema.
El documento A/HRC/63/27/Add.1, fechado el 3 de julio de 2026, será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU el próximo 7 de septiembre. Orellana visitó Sonora durante su recorrido por México del 9 al 20 de marzo y recogió testimonios de comunidades afectadas.
El señalamiento adquiere especial relevancia porque coincide con una exigencia que los Comités de Cuenca del Río Sonora han sostenido durante años: participar directamente en las decisiones sobre remediación, salud y agua. Los propios comités difundieron que el informe reconoce que la contaminación persiste y que siguen pendientes la atención sanitaria, la transparencia y la participación efectiva.
El documento cita lo siguinete: «El Relator Especial trata cuestiones fundamentales de la gestión de químicos y desechos peligrosos para los derechos humanos, como son la proliferación de zonas de sacrificio, el acceso a la justicia y a la información y la participación pública en asuntos ambientales, los derechos ambientales de los Pueblos Indígenas, la minería artesanal de mercurio en áreas protegidas, los criaderos agroindustriales de animales emplazados sobre acuíferos, el uso de plaguicidas peligrosos y la contaminación de ríos y cuerpos de aguas.»
El Relator Especial reconoce el compromiso y el liderazgo internacional de México en materia medioambiental, incluido el derecho a un ambiente no tóxico, y alienta a que este rol continúe y a la vez genere más políticas públicas efectivas en sede interna para resolver los urgentes desafíos sobre sustancias tóxicas que enfrenta el país.
La crítica también toca un punto que ha generado controversia, en torno a que el Gobierno de México ha mantenido negociaciones con Grupo México, de manera privada, para atender los daños.
Cabe recordar que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó en octubre de 2025 que existe una mesa de diálogo con la empresa para abordar la limpieza del río y del suelo, una clínica, un laboratorio y otros compromisos.
Primera Plana ha documentado durante años que las promesas de remediación han quedado inconclusas. En 2025, comunidades del Río Sonora denunciaron nuevamente incumplimientos y falta de confianza en las autoridades; mientras que en diciembre de ese año el Gobierno federal anunció nuevas acciones de saneamiento, atención médica y agua potable.
El informe de la ONU coloca nuevamente una pregunta sobre la mesa: después de más de una década, ¿cuánto falta para que la justicia ambiental deje de ser una promesa y se convierta en una realidad para las comunidades del Río Sonora?











