Doña Alma tiene 86 años, todos los lunes, miércoles y viernes, desde hace dos años, llega puntual a las diez de la noche al área de Hemodiálisis de la Clínica No. 14 del IMSS. Fue diagnosticada con insuficiencia renal crónica. Sus riñones no están filtrando las toxinas, por lo que debe “recibir ayuda” de una máquina. Le conectan a su brazo una serie de mangueras que extraen sangre para pasarla por el “dializador” y regresarla a su organismo limpia. Cerca de las dos de la madrugada, después de terminado este proceso, la desconectan. Y así, con todo y lo complicado que resulta, acompañada de su hijo Raymundo, regresan a su casa en la oscuridad.
El Gobierno del Estado reforzó las rutas de transporte público que circulan por el nuevo Hospital General para facilitar el traslado, informó Carlos Sosa.
Para exigir la reinstalación de José Bustamante, integrante de la CTM afiliado a la planta Yaqui de la empresa CEMEX, la central obrera levantó la voz en miras de que respeten la voluntad laboral.
Las madres de familia juegan un papel fundamental en la sociedad, así lo aprecian hermosillenses, quienes también consideran que la autoridad debería mejorar sus condiciones laborales.
Con el cierre de atención a pacientes en el Hospital General del Estado “Dr. Ernesto Ramos Bours” surgió la inquietud de dar un vistazo en la historia de este icónico edificio que cumplió 75 años y revolucionó la atención médica a toda una generación de sonorenses.
Estudiantes de la Universidad de Sonora (UNISON), se pronunciaron en reclamo a la poca consideración que les han tenido en el proceso de huelga del alma mater, ya que ha perjudicado a jóvenes, mayormente originarios de localidades alejadas.
Un 90% de avance refleja la rehabilitación del crucero de la calle Reforma y el bulevar Luis Donaldo Colosio, mismo que se restauró con concreto hidráulico y que contará con cruce peatonal, informó Samuel Chenoweth.
Con 720 votos a favor y 643 en contra los integrantes del Sindicato Académico de la Universidad de Sonora (Staus) decidieron estallar un movimiento de huelga en la máxima casa de estudios del estado.
Lulú y Thaís son atletas de alto rendimiento a su corta edad. Entrenan duro de cuatro a ocho horas diarias. Y cuando no acuden al gimnasio, en su casa siguen dando giros y saltando.