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Dieta vitamínica a base de frutas y verduras

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Revisar la dieta debería ser el primer paso para prevenir cualquier déficit de vitaminas u otros nutrientes esenciales

 

Por Dra. Marina Brauer

En general los expertos coinciden en que una dieta saludable, está basada en alimentos frescos, vegetales y de calidad es lo que aporta verdaderamente los nutrientes que necesitamos, entre ellos las vitaminas. Además, en los alimentos las vitaminas no están aisladas, sino que se combinan con muchas otras sustancias con las que actúan con sinergia.

Los suplementos pueden ser eficaces cuando hay carencias o se precisan refuerzos, pero ni pueden sustituir una buena despensa y mucho menos indultan un estilo de vida desequilibrado con excesos de procesados, sedentarismo o hábitos tóxicos. Revisar la dieta debería ser el primer paso para prevenir cualquier déficit de vitaminas u otros nutrientes esenciales. Se trataría de aumentar el consumo de vegetales variados, dar prioridad a los alimentos ecológicos de ser posible, evitar las cocciones excesivas y elegir siempre cereales en su versión integral.

Recuerde la calidad de la alimentación resulta esencial para el aspecto y la salud de la piel y órganos vitales como son los pulmones, y el intestino que están estrechamente vinculados.

La piel es el órgano más grande del cuerpo y está en contacto directo con el exterior. Es una barrera física, pero tiene muchas funciones, incluyendo la termorregulación, la producción de vitamina D o la defensa inmunológica, entre otras. Es, por tanto, un órgano complejísimo y muy sensible a la calidad de la alimentación. La medicina china explica que la piel, los pulmones y el intestino están estrechamente vinculados. La salud de uno depende de la de los otros. Tiene lógica, pues son órganos barrera (los pulmones reciben el aire, y el intestino, los alimentos). Prueba de esta relación es que diversas patologías intestinales se asocian con síntomas en la piel, se puede hablar de un eje entero-cutáneo.

Por eso la psoriasis, los eccemas, el acné, o los picores pueden tratarse a través de la dieta. Lo que comemos, el estado de la microbiota intestinal y la gestión del estrés y las emociones afectan a la integridad intestinal. Si debido a una alteración aumenta la permeabilidad intestinal, se producirá inflamación, que puede reflejarse en la piel. El estreñimiento también favorece la absorción de toxinas mediante la sangre que llegan a los pulmones y la piel para ser eliminadas por la respiración o el sudor.

*Beber más agua. Una medida eficaz para cuidar el intestino grueso y, en consecuencia, los pulmones y la piel, aumentar la cantidad de agua que se bebe, porque evita el estreñimiento e hidratas las mucosas pulmonares y la dermis. La piel demasiado seca es un problema común y puede producir picores.

*La estrecha relación con el intestino hace que el estado de la microbiota sea esencial para la salud de la piel. Comer alimentos ricos en fibra prebióticos como los espárragos, cebolla, ajo, coles y alcachofas que son una garantía de bienestar para las bacterias digestivas.

*SELENIO: es un mineral esencial para la inmunidad, la piel, y la tiroides; el selenio es un mineral esencial que se obtiene a través de la dieta, y aunque las necesidades diarias de este oligoelemento son pequeñas es necesario cubrirlas, ya que es un poderoso antioxidante con numerosas funciones orgánicas. El organismo no es capaz de producirlo, así que la dieta es clave para garantizar al organismo la cantidad que necesita.

*Alimentos ricos en Selenio: la dieta tiene que incluir las principales fuentes vegetales de selenio, como los cereales integrales, los frutos secos, las semillas, las legumbres. Destacan entre toda la nuez de Brasil, sustancialmente indicadas para las personas intolerantes al gluten o que tienen una dieta sin trigo, que es otra fuente de las fuentes más características.

El organismo acumula unos 20 mg de selenio, tanto en los músculos como en la glándula tiroides.

*Su función más destacable es la producción de enzimas antioxidantes que refuerzan las propiedades de las vitaminas C y E, fortaleciendo el sistema inmunológico.

*Su consumo habitual, además podría prevenir la aparición de ciertos cánceres, reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el deterioro cognitivo.

*Mejora el trabajo del hígado y el páncreas en la digestión y producción de insulina.

La función principal del selenio en el organismo es su alto poder antioxidante que ayuda a prevenir el envejecimiento celular causado por los radicales libres, no solo en la piel, cabello, y uñas, también en las células nerviosas, vasculares y de todo el organismo. También estimula el sistema inmunitario, favorece el buen funcionamiento de la tiroides, ayuda a eliminar metales pesados, evita infecciones frecuentes, confusión mental, ansiedad, depresión y debilidad muscular.

*NARANJA: consumir una de tamaño mediano proporciona toda la vitamina C es la única virtud de la naranja. La fibra confiere propiedades digestivas y una variedad de flavonoides colaboran con las vitaminas en el refuerzo del sistema inmunitario. Así la hesperidina incrementa la eficacia de la vitamina C, fundamental para la resistencia de las infecciones, aumenta la absorción de hierro, el calcio y el fósforo, combate la infertilidad masculina y posee notables propiedades antioxidantes.

*HIGOS: el higo es la fruta con mayor concentración de calcio por eso conviene especialmente a niños y jóvenes, cuyos huesos se están formando, a las mujeres para prevenir la osteoporosis y a las personas que han sufrido una fractura. Además, es especialmente rico en vitaminas del grupo B, como la B1, y la B6. Pero su mayor riqueza son los minerales que aporta el mencionado calcio, potasio, magnesio, hierro, cobre y manganeso.

*NUTRICIÓN ESENCIAL: Es recomendable para personas debilitadas, anémicas, estresadas, estreñidas o que sigan una dieta de adelgazamiento, gracias a su efecto saciante.

*PERAS: Entre todas las frutas, la pera se encuentra entre las más eficaces para combatir la sed. Destaca por su efecto sobre la digestión. Resulta recomendable para regular la flora intestinal y favorecer el desarrollo equilibrado de la flora para combatir el estreñimiento e incluso para problemas como los divertículos (pliegues anormales en el intestino grueso). Tiene la ventaja de ser muy bien tolerada, incluso por las personas más sensibles, es uno de los alimentos menos alergénicos que existen.

*Nutrición esencial: Es una fruta digestiva por excelencia y está indicada en todo tipo de problemas estomacales, intestinales y hepáticos. Resulta laxante, diurética, y depurativa, por lo que se recomienda a las personas con artritis y aquellas que sufran afecciones renales. Su riqueza en potasio contribuye a regular la tensión arterial elevada.

BUENA SUERTE Y MUCHA SALUD.