
Reapertura de frontera: ¿el ganado mexicano ayudará a bajar el precio de la carne en EE.UU?
Por Paloma Escobedo (corresponsal)
La reapertura del cruce de Douglas, Arizona, al ganado mexicano busca aliviar la presión sobre el mercado estadounidense de carne de res, pero el impacto en los precios para los consumidores podría tardar. El comercio se reanudó el 24 de agosto, después de más de un año de restricciones por el gusano barrenador, con Sonora como principal punto de entrada hacia Arizona.
El problema que enfrenta Estados Unidos es serio: su hato ganadero cayó a 86.2 millones de cabezas al 1 de enero de 2026, el nivel más bajo en 75 años. En consecuencia, el precio promedio de la carne molida aumentó casi 57% entre julio de 2021 y julio de 2026, al pasar de 4.39 a 6.89 dólares por libra, y el bistec también alcanzó un récord de 13.06 dólares por libra en julio.
México tradicionalmente aporta alrededor de 1.1 millones de cabezas de ganado al año, equivalentes a cerca del 3% del suministro estadounidense. Sin embargo, el economista Derrell Peel, de Oklahoma State University, advirtió que la reapertura será gradual y que no espera un efecto medible a corto plazo en los precios. El ganado mexicano comenzará a ingresar bajo estrictos controles sanitarios y el flujo aumentará paulatinamente.
La secretaria de Agricultura de EU, Brooke Rollins, señaló que Sonora y Chihuahua fueron considerados adecuados para comenzar la reapertura debido a sus programas de sanidad animal. Cada ejemplar será inspeccionado antes de cruzar.
Para el presidente del Comité de Agricultura del Senado estadounidense, John Boozman, recuperar este comercio es importante para los productores y para fortalecer el abasto de carne.
“Este es un paso importante para los productores de ganado de Estados Unidos, especialmente para nuestros engordadores en los estados fronterizos”, sostuvo en un comunicado Boozman. “Restablecer este comercio es fundamental para fortalecer nuestro suministro de ganado y respaldar una industria de carne de res saludable y competitiva”.
El contexto explica la urgencia: la sequía y años de bajos precios redujeron los hatos estadounidenses, mientras procesadoras como Tyson Foods y JBS USA han anunciado cierres o recortes de plantas por la falta de ganado.
Reconstruir el hato podría tomar años, por lo que la reapertura mexicana representa una inyección de oferta, pero no una solución inmediata para abaratar la carne en los supermercados. (Fuente: LA Times)









