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“Yo no soy el jugador; vengo de director técnico”

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Entrevista exclusiva con “Maloro” Acosta: del ajuste de cuentas del pasado a la operación del Verde rumbo a 2027

 

Por Redacción

Manuel Ignacio “Maloro” Acosta regresó formalmente a la política sonorense, aunque ahora llevando nuevas siglas bajo el brazo, nueva encomienda y sorteando las sombras de la imagen de su paso como exalcalde de Hermosillo. 

Hoy su misión es distinta a la que tuvo hace una década. Ahora encabeza el Partido Verde Ecologista de México en el estado y asegura que construirá una estructura capaz de competir políticamente en 2027. 

No llega con ánimo de revancha, ni pretende utilizar su regreso para ajustar cuentas. Maloro Acosta, fiel a su estilo, no rehúye a las preguntas, argumenta; reitera ser creyente; explica su postura en contra del aborto; y habla abiertamente del “fuego amigo” que le atizaron. 

En entrevista con el maestro Francisco Javier Ruiz Quirrín, para el noticiario “De Primera Mano” de TVD Primera Plana y Click FM 105.9, Acosta habló de su relación tanto con las altas esferas del Partido Verde y el Gobernador Durazo. 

¿Por qué regresar ahora a la política y por qué hacerlo desde el Partido Verde?

Estoy muy contento, maestro, primero de saludarte y de estar aquí en tus estudios con mucho cariño, aprecio y respeto a esta casa editorial de tantos años. Y segundo, de estar en mi tierra.

Mis amigos del Partido Verde, hace más de un año, me invitaron y empezamos a trabajar. Recorrimos la primera circunscripción, ocho estados, con un nuevo modelo de gestión donde el Verde no solamente retomara sus causas, sino que también reenfocara algunos temas para poder crecer aún más.

Hace unos meses me dicen: ‘vas a Sonora con este mismo esquema’. Entonces sí, comentarios van, comentarios vienen. Lo importante es que cada uno sabe realmente quién es. Yo tengo la conciencia muy tranquila. Hemos hecho lo que hemos podido con lo que hemos tenido en lo público.

¿Y qué significa regresar después de todo lo que ocurrió?

Yo no estoy regresando con una actitud de revanchismo. Esa fue una parte de mi vida donde decidí guardar silencio. Ocho años después no vale la pena llegar aquí a buscar revancha. El proyecto es construir y reconstruir este partido que me está dando la confianza. No se trata de mí, se trata de un proyecto más grande.

Durante años quedó la impresión de que su administración como alcalde había estado marcada por irregularidades. ¿Qué ocurrió realmente?

Desde el primer día de gobierno empecé a ver una serie de acciones donde yo sentía que no había respaldo. Ni del Estado ni de la Federación. Era muy complicado.

Nosotros teníamos una ciudad destrozada, con mil 100 colapsos y socavones. Había llovido muchísimo ese verano y teníamos que tomar decisiones. No nos quedamos sin tomar decisiones.

Uno de los temas más cuestionados fue el agua.

El agua fue un caos. Tuvimos que encender la planta tratadora que tenía tres trienios detenida. Y algo que casi no se recuerda es que la Secretaría de Salud detectó que se redujeron en 40 por ciento las infecciones respiratorias de nuestros niños.

Había dos trienios en los que no se había ajustado la tarifa del agua y había un caos en Agua de Hermosillo. Nosotros buscamos perfiles técnicos, no políticos, porque había que resolver.

¿Y el alumbrado público?

Era otro problema. No nos acordamos cómo estaba Hermosillo de oscuro. Había focos rojos. Hicimos un estudio y encontramos que el alumbrado estaba concesionado por zonas a empresas privadas y no lográbamos abatir el rezago.

Lo que hicimos fue un planteamiento financiero y social para resolver de fondo y para siempre ese problema.

También quedaron en la memoria las famosas paradas de camiones, que fueron utilizadas para cuestionar su administración… Primero dijeron que costaban 20 millones cada una. Después se aclaró que el proyecto completo era de 20 millones.

No eran solamente 14 paradas. Era un proyecto de banquetización, ciclopistas, pavimentación, señalización y rampas para personas con discapacidad. Hicimos cerca de 80 kilómetros de banquetas.

Imagínate llegar a un hospital oncológico y no tener banquetas para sacar a una persona después de una quimioterapia, pero tampoco tener una parada de camión. Lo mismo ocurría en el Seguro Social, en la Unison, en la Secundaria 24, en el Quiroga.

Entonces, ¿por qué terminó satanizado?

Yo creo que mi problema fue que no tenía ni los recursos ni el megáfono que amplificara la verdad. Y una mentira dicha 10 mil veces se convierte en verdad.

Si le tiran tanto a una persona, uno se pregunta: ¿dónde están las demandas? Nunca pudieron imputarnos ni hacer una sola auditoría de los procedimientos.”

¿Nunca hubo una denuncia penal en su contra?

Jamás. Nunca me hicieron una denuncia, una imputación legal. No hubo una carpeta de investigación.

A mí me enjuiciaron en la plaza pública, me apedrearon, me juzgaron y me declararon culpable mediáticamente. El que acusa tiene la carga de la prueba.”

¿A quién le atribuye esa campaña?

No quiero regresar con una actitud de revanchismo. Yo creo que hubo intereses, hubo gente que mordió el anzuelo y hubo una narrativa que se multiplicó. Pero hoy no estoy aquí para señalar personas.

¿Fue un error haber aceptado la candidatura al Senado?

Sin duda fue un error lo del Senado, pero a veces también pregunto: ¿para qué acepté la presidencia municipal? Porque desde el primer día fue sistemático.

Yo creo que ese fue un error, aceptar la candidatura al Senado, pero también fue una decisión que tomé pensando en mi familia. Yo me enfermé y decidí por mis hijos y por mi esposa hacer ese espacio.

En aquellos años también recibió una recomendación que hoy resulta reveladora.

En 2016 o 2017, Roy Campos fue a mi oficina y me dijo: ‘Maloro, vete a Morena, te van a hacer pomada’. Le pregunté por qué y me dijo: ‘Porque hay proyectos políticos prioritarios en el Estado y el único que podría atravesarse eres tú’.

¿Por qué no siguió aquel consejo?

Yo era muy institucional. Había sido electo por un partido y yo decía: hay que ver el momento para hablar las cosas. Ese momento no llegó.

¿Sintió falta de respaldo durante el gobierno de Claudia Pavlovich?

Yo procuré por todas las vías tener una relación cordial. Jamás hablé de lo que estaba sucediendo. Me retenían participaciones. Era muy complicado.

No sé si ella, su equipo o si había un proyecto distinto. Lo que sí es que era muy complicado saber qué estaban pensando esas personas.

Incluso habla de una diferencia importante en los recursos disponibles durante su administración.

Recibimos 2 mil 500 millones de pesos menos que los dos que me antecedieron y los que me siguieron. Entonces me dicen: ‘¿que endeudas?’ No. Yo recaudé mejor. Nosotros eficientamos el recurso con lo poco que había.

Ahora el escenario es otro. ¿Para qué llega Maloro Acosta al Partido Verde?

Yo no soy el jugador, yo vengo de director técnico. Vengo a escautear, a estar en un plan estratégico que me están pidiendo y lo vamos a hacer a cabalidad.

Tenemos que volver a motivar a los que están muy escépticos y decepcionados.

¿Quién lo invitó?

Arturo Escobar. Es un amigo. Después estuvieron de acuerdo toda la dirigencia: Manuel Velasco, Karen Castrejón, Jorge Emilio y los demás integrantes de la dirigencia nacional.

Su llegada también generó preguntas dentro del propio Verde. ¿Hubo una operación cicatriz?

No hubo una operación cicatriz como tal. Lo que ha habido es un nuevo esquema de comunicación y lo tenemos que seguir alimentando y retroalimentando.

Tenemos cinco diputados y hemos tratado de mantener esa comunicación. El partido tiene que crecer, tiene que transformarse en un partido abierto, donde caben todos.

¿Su llegada tiene que ver con Toño Astiazarán?

No. Tengo una relación personal y de amistad con Toño, estuvimos en la misma universidad, pero el partido que me está invitando es el Verde. Mi lealtad, mi trabajo y mi enfoque están en dar resultados.

¿Y la alianza con Morena y PT rumbo a 2027?

Eso está dicho. Somos aliados. Pero yo no tengo el poder para decidir una alianza nacional que implica el próximo Congreso, gubernaturas y muchas cosas.

Yo vengo a un trabajo muy específico y lo voy a hacer a cabalidad y a tiempo. Lo demás se ve en la mesa nacional de negociación política.

Entonces, ¿qué quiere conseguir?

Primero, darle identidad al partido. Segundo, vamos por posiciones estratégicas donde podamos ser competitivos. Tercero, crecer en votación.

Y hay un sector al que parece estar poniendo especial atención: los jóvenes.

Los jóvenes nos dicen: ‘Sí nos interesa la política, pero la política que hacen los políticos no nos interesa’. Les interesa qué vamos a hacer con vivienda, empleo, competitividad, transporte.

Tenemos que dignificar la política. En lugar de estar hablando mal de otros, vamos a resolver. Los problemas no tienen colores.

¿Natalia Rivera y tu trabajaron juntos, ya la invitaste al Verde?

En este partido son bienvenidos todos. Siempre le he tenido un especial afecto a Natalia, creo que ella habrá de hacer sus reflexiones, sabe que aquí tiene las puertas abiertas, como muchos otros. Para gobernar un estado, para defender el legado se necesita de todos.

¿Inclusive de quienes no piensan igual…?

Claro. Todos tenemos grandes coincidencias. Si en la mesa de tu casa no hay unanimidad, por qué fregados queremos tener unanimidad en una sociedad tan diversa. Creo que tenemos que hacer el ejercicio de la política y en la coincidencia tender puentes. Por ejemplo, soy un fiel creyente y no he hablado de eso, porque no se trata de mí. Pero ¿quién va estar en contra de primero los pobres y justicia social, o las becas? Hay grandes causas que nos deben mover. No me etiqueten en un lado o en otro, somos gente de vocación. 

Veo un Maloro más pragmático… 

Creo que el pragmatismo es enfocarte en el resultado sin dejar de ser quien eres. Tenemos que volver al debate de las ideas. En nuestro ADN como México nunca hubo una izquierda o derecha consolidada. Creo que las ideologías pasaron a ser un instrumento de confrontación y no de resolución de las causas. 

¿En particular sigues siendo un hombre de fe, cristiano?  

Claro. Yo les digo, soy cristiano, pro familia, pro vida…

¿En contra del aborto?

Totalmente. Y eso por un tema de justicia, está en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en la Carta Americana por los Derechos Humanos, un tema que podríamos platicar horas, pero no desde la ideología, sino de los derechos. 

Finalmente, se decía que no te quería el Gobernador Durazo, y el sábado diste la sorpresa con toda la plana mayor del Verde platicando con el Gobernador…

El Gobernador ha sido muy generoso con todos sus aliados. Lo he dicho, el jefe político es el gobernador. Y sí hemos estado en comunicación. Pero la verdad es que él tiene mejor los tiempos, entiende mejor de circunstancia y fue quien generosamente nos recibió. Hay mucho que trabajar. Él sabe que en el Verde tiene un gran aliado y se va trabajar en las causas que se ha dispuesto. Él tiene una gran relación Arturo Escobar, compartieron en el Legislativo, y de mi parte tiene todo mi respeto y lealtad en el sentido de que nosotros solamente venimos a cumplir un propósito muy específico. 

El regreso de Maloro Acosta, por lo pronto, vuelve a colocar en el tablero a un personaje que durante años permaneció lejos de los reflectores. 

Su apuesta, al menos públicamente, es convertirse en operador de un Partido Verde que pretende crecer en Sonora y llegar fortalecido a la negociación electoral de 2027.