LAS Y LOS ciudadanos de este país, México, somos propensos a ser víctimas de la violencia. ¿Cuántas muertes de inocentes en ataques armados con objetivos directos? Son miles.
Se le está diciendo adiós al nombre de “Estadio Sonora”, como se bautizó por quien lo construyó, -el gobierno de Guillermo Padrés- y se lee ahora “Estadio F. Valenzuela”.
LOS EFECTOS de la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el sentido de suspender indefinidamente el célebre “Plan B” electoral del Presidente de la República, se sintieron de inmediato el fin de semana.
La muerte de una adolescente en el Estado de México, Norma Lizbeth de 14 años causada por una riña de su compañera nos alertó de la importancia de tener más control y de aceptar que en cuanto a la violencia escolar todos somos responsables.
Las utópicas y distópicas medidas del gobierno chino para hacer frente al problema de natalidad que está tomando actualmente el Gobierno Comunista Chino para revertir la grave crisis de natalidad en que se encuentra debido a las erráticas políticas poblacionales aplicadas durante décadas.
En plena modernidad política se registran algunos comportamientos políticos que nos permiten deducir que sí hay zigzag en el proceso democrático actual; se avanza, pero también se retrocede.
¿Recuerdan el caso de Karen Paola, la joven de 25 años que el año pasado denunció públicamente, y ante la Fiscalía, que fue drogada en un antro de Hermosillo, luego fue violada, robada y abandonada en la vía pública?